Educrítica

Espacio para la reflexión sobre temas educativos

Ver o no Wert

Nuestro sistema educativo tiene muchas dificultades. La solución a los problemas de una estructura social, educativa en nuestro caso, es lenta. Lo peor es  intentar arreglarlo de un plumazo con un golpe legislativo encima de la mesa.

Las soluciones jerárquicas actúan con violencia. Constantemente nos hablan de la necesidad de ajustes. Lo justo, por supuesto, es aquello que dicta el mundo económico. Marcan los caminos prohibidos excepto los que ellos, los liberales, señalan como obligatorios. Para esto proponen exámenes descontextualizados/universales que suspendan a los malos. Más selección. Aislar a las personas, no tener en cuenta las relaciones sociales que se consideran intocables por principio. Datos que necesita  el poder, estadísticas (ciencia del estado/poder) que interpretará a su manera, en primer lugar, culpabilizando a las personas de su situación suspendida. Autolegitimación de la dominación. Sujetos (de sujetar) idénticos a los que se les da (¿impone?) forma, mediante la información producida por ellos mismos. Sublimación (de solido a gas) de sujeto a dicho. La información/plusvalía es robada por el dominador que multiplica su capital. Y como si de capital económico se tratara, aquellos cuyo capital cultural es mayor, verán multiplicadas sus rentas. En esto consiste la excelencia de la que hablan los liberales en materia de educación.

Wert considera a los profesores como máquinas clásicas, obsoletas, (estímulo respuesta) y olvida que estamos en el mundo cuántico (modelos conversacionales/negociadores/débiles/flexibles) de obtener información. Los grandes titulares (asignaturas fundamentales, españolizar la educación, reformar la formación profesional…) no son otra cosa que intentos coyunturales de colonización de las mentes pazguatas.  Buscar la extensión (votos) olvidando la intensidad (grito).

No te queremos Wert.

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8 comentarios el “Ver o no Wert

  1. anaprimaria
    12 de octubre de 2012

    Estoy muy de acuerdo con todo lo que dices… pero Wert no es el único que trata a los docentes como máquinas pasadas de rosca, también otros en el pasado lo han estado haciendo… y mientras tanto la realidad en países como Finlandia es otra, números 1 del informe PISA y maestros reconocidos socialmente al mismo nivel que un médico, por ejemplo. Mientras tanto España cae…sin que nadie lo evite.

  2. educrítica
    12 de octubre de 2012

    Una cosa es que el Sr. Ministro considere mal al profesorado y otra un poco diferente es que la sociedad no reconozca nuestro trabajo. Este último aspecto exige, también, un esfuerzo extra del profesorado actual.

  3. anaprimaria
    12 de octubre de 2012

    También estoy de acuerdo 🙂

  4. Marek Kubicki
    13 de octubre de 2012

    Sistema socioeconómico obsoleto. Sistema socioeconómico injusto en el que vivimos, y muchos no lo vemos simplemente porque no miramos más allá de nuestra nariz. El mundo por desgracia o por suerte es capitalista. Sin duda hay que ir hacia un modelo de cooperación y solidaridad que termine con el egoísmo y la acumulación de capital. Pero, ¿qué considerar capital?, ¿qué no considerarlo?
    Quizás arguyamos capital económico, bien, estoy de acuerdo, lo que tenemos es que repartir mejor el capital económico. Pero, la cuestión es que capital no se reduce a lo económico, es mucho más, es cultura, es interpretaciones de la vida, cosmovisiones, es todo.
    Además todo es lucha de clases. Lucha. Lucha, la palabra que todos los labios del mundo abrazan. Pero toda lucha es violencia. Con la violencia no se consigue un mundo justo. Se consigue cambiar el mundo, se consigue desequilibrar y volver a equilibrar de otra forma desequilibrada el mundo. No concibo ningún escenario de mundo justo logrado a la vez de la violencia.
    Violencia. Violencia física. Violencia intelectual. Violencia. Al fin y al cabo violencia. ¿Cuál es la alternativa? A mí se me ocurre que la educación. Pero será un mecanismo lento. Habrá que enseñar valores de solidaridad, cooperación, ayuda mutua a individuos, alumnos, que cuando salgan de las escuelas se encontraran con unos valores diametralmente opuestos a los que les inculcamos, y a algunos les serán borrados, a otras les quedará el leve atisbo de un recuerdo más o menos claro, a otras les quedarán. Y así, serán pocos. Y así, poco a poco irán creciendo en número. Con un cambio lento, paulatino, no violento. No violento. No violencia física. No violencia intelectual. No violento.
    Hay un camino, la educación. La educación. Actualmente conseguiremos un mundo un poco menos injusto si enseñamos justicia a nuestros alumnos. El mundo ideal, el mundo bello, el mundo justo, el mundo bueno, se irá creando poco a poco. Mientras tanto los maestros tenemos que trabajar para enseñarlo, para construirlo en cada pequeño niño y pequeña niña, sabiendo que nuestros ojos nunca lo llegarán a ver. Es trabajar por un sueño. Es vivir por un sueño. Es vivir por una utopía. Una utopía que nos sobrevendrá cuando el suficiente número de mentes compartan los valores de mirar antes por todos los demás antes que en una mismo, en ese momento se producirá un cambio de mentalidad global.

    • educrítica
      13 de octubre de 2012

      Marek, .sI por utopía entendemos aquello que no es pero que un día puede ser…la utopía puede existir. para los que nos dedicamos a la educación es totalmente necesaria.

  5. anaprimaria
    13 de octubre de 2012

    Marek yo creo que no tiene porqué ser una utopía….

  6. Unai
    9 de noviembre de 2012

    Marek, creo que si no tuviésemos nuestra pequeña utopía dentro de nosotros, si no pensásemos que esto se puede cambiar y que la herramienta mas válida y sólida es la educación no podríamos ser docentes.

    Pero ese es el problema de la política educativa, que no piensa en los resultados a largo plazo (consecuencia: pocos votos en las siguientes elecciones) sino que están cegados por el “cortoplacismo” (si existe el término). Y el adaptarse a estos cambios (que desplazan a los que están ya al borde del abismo) solo lo puede hacer el que mas recursos tiene.

    “Dice Bernstein: “El ritmo de los aprendizajes que hace falta seguir hoy en la escuela es tan intenso que hace falta una segunda escuela en la casa para seguirlo. ¿Y los que no la tienen?”. Esos ya eran desgraciados antes de ir a la escuela y ahora son doblemente desgraciados porque van a fracasar estrepitosamente en ella.”

  7. aa
    10 de noviembre de 2012

    Estoy de acuerdo contigo…con el modelo de escuela, con el modelo de sociedad que actualmente esta emergiendo…las desigualdades van a aumentar. Los profesores debemos neutralizar/compensar, en la medida que nos corresponde, esta situación. hay mucho campo de acción…pero necesitamos profesorado sensible y comprometido.

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Esta entrada fue publicada el 12 de octubre de 2012 por en Actualidad, Reflexiones.
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